Hoy voy a contaros la historia de Julio, un bebé recién nacido que fue botado a la basura por su madre colombiana de 37 años.
Al pequeño lo separaban de la vida tres capas de desesperanza: una maleta, la bolsa que contenía la maleta y el contenedor de basura donde su madre decidió abandonarlo a su suerte. Por eso, los medios en España consideran todo un milagro que sobreviviera.
Lo llamaron así por el mes en el que fue encontrado. Su historia presenta detalles macabros de cómo su madre Catalina que ocultó su embarazo y confesó que el niño, de tan solo dos semanas, la agotaba con su llanto por las noches.
Se dice que nació el 30 de junio en el hospital Henares, donde le dieron de alta el 6 de julio y Catalina tuvo que revelar a su pareja la verdad que le ocultó durante nueve meses: serían padres de un cuarto hijo. La mujer también había escondido en su trabajo que estaba embarazada, por miedo a que la despidieran. La madre ha dicho a las autoridades que el pequeño se convirtió para ella en un “agobio”, pues el padre desconfiaba de ella por haberle ocultado el embarazo, así que tomó la decisión de abandonar a su pequeño. Lo hizo en un basurero ubicado a 200 metros de su casa. Lo envolvió con un biberón y un chupete.
El llanto salvó a Julio de la muerte. Un hombre que paseaba a su perro lo escuchó. Intentó sacarlo, pero no lo logró por el mecanismo de apertura del bote. Llamó a la Guardia Civil y ésta, a su vez, a los encargados del aseo de la localidad. Finalmente lograron rescatarlo. De la maleta se asomaba una pequeña mano, pero se temían lo peor porque ya no se oían los lamentos, por lo que lo trasladaron pronto en una ambulancia al mismo hospital donde dos semanas antes había nacido. En el camino volvió a llorar. Al llegar, lo estabilizaron y comenzó la investigación para dar con su madre.
La pista principal fue el chupete, que se entrega únicamente en el hospital de Henares. Los investigadores pidieron, además, datos de nacimientos recientes y comenzaron a descartar, una a una, la posible madre de Julio, hasta que llegaron a Catalina. Ella en principio negó todo. Luego confesó llorando su culpa y fue capturada y enviada a prisión preventiva sin fianza.
El esposo también fue detenido, pero quedó en libertad y con la custodia de los otros tres hijos al comprobarse que no tuvo responsabilidad en el abandono, sin embargo, Catalina será imputada de tentativa de homicidio.
Julio fue dado de alta en la noche del miércoles, hora después de que su caso despertara toda una ola de indignación y solidaridad en redes sociales. El Estado español deberá decidir el futuro del pequeño. Por ahora, ya lo ha acogido una familia que lo cuidará de forma provisional y de urgencia.
